Carta por el recuerdo
Debo reconocer que al conocer la noticia del cierre (me la trasmitió ese pequeño gran hombre barbudo, y remolachero, que es Alfredo Criado, Freddy), pensé que se trataba de una broma. Una vez constaté que era cierta, fui a tomarme una cerveza al Johnny y me sobrevino cierto pesar, ese sentimiento se fue agrandando a medida que pasaban los días.
Durante esta semana he ido recordando muchas vivencias; tantas y tan buenas (y algunas malas, claro) que no es posible ni siquiera transmitir un esbozo de ellas en estas líneas. Probablemente esto signifique una nueva transición en las vidas de muchas personas que han pasado por el Johnny. Desde una época adulta, hacia otra ya post-adulta, marcada por la clausura de un Centro con una importancia muy significativa. ¿Cuántas veces habéis pasado frente a Gregorio del Amo, 4 y sentisteis no se qué..?
Si hoy sois “algo” que os guste de vosotros mismos, en ese “algo”, lo que sea, el Johnny tiene mucho que ver. Me parece escandaloso que Unicaja no se haya comprometido a la reapertura del Colegio en un plazo determinado. Debe ser esta época de mierda, llena de subprimes y otras vergüenzas, que está aniquilando muchas cosas buenas, las que significan algo más. Lamento que el Johnny haya entrado a formar parte del batallón de víctimas. No lo esperaba.
No podré asistir el día 29 de mayo al “botellón por el recuerdo”, pero espero que brindéis por el Johnny y su memoria. Ojalá pueda asistir a la celebración por su reapertura.
Un abrazo camaradas.
Guillermo Massot
